¿BUENO O MALO EL USO DE LA TECNOLOGÍA?
Los niños y los adolescentes de las actuales generaciones han sido considerados como nativos digitales, al estar inmersos al estar inmersos desde sus primeros años de vida en las tecnologías de la información y la comunicación. El contacto precoz y el uso generalizado que hacen de estos soportes han propiciado que su manera de relacionarse con el entorno familiar y social y con el mundo en general sea diferente al de las generaciones anteriores.
No obstante, cuando los niños invierten cada vez más tiempo en este tipo de actividades se puede convertir en una adicción, y el pequeño empieza a perder el control sobre ellas; comienza a usar los dispositivos electrónicos ya no por placer, sino para buscar una reducción de la ansiedad que le genera el no utilizarlos.
Sin embargo, no siempre la utilización de estas herramientas se convierte en una adicción, sino que existen factores más allá de ello que determinan la calidad del uso y la generación propiamente de una adicción.
Por ejemplo, los niños que se han desarrollado en ambientes con poca comunicación encuentran en las nuevas tecnologías un ambiente donde hay privacidad y confianza para expresar sus deseos y sentimientos, lo cual está ligado al nivel de autoestima del niño.
Esto no siempre es algo problemático, siempre y cuando se establezcan límites. En este sentido, el límite se cruza cuando el niño se hace dependiente y reduce su campo de obligaciones e intereses a causa del uso de estas nuevas tecnologías, convirtiéndose en algo adictivo que se adueña de su vida y no hay ninguna otra actividad que pueda ser gratificante para él.
• ¿Es malo el uso de la computadora para los niños y adolescentes?
Su utilización, al que la de cualquier otra tecnología, no es ni buena ni mala, ya que solo se trata de una herramienta de estudio, trabajo, ocio y comunicación. El problema radica, como en todas las cosas, en el uso que se le dé.
Es evidente que tratándose de niños, los miembros más débiles de la sociedad y también los futuros responsables de ella, debemos huir de posiciones encontradas, para tratar de buscar el equilibrio; lo fácil y cómodo es situarse en una de las dos visiones extremas, es decir, o bien no poner la tecnología a disposición de los niños, o bien hacerlo sin un control adecuado.
• ¿Debemos prohibir el uso de la computadora o el móvil a nuestros hijos?
La respuesta es un no rotundo. Las nuevas tecnologías están y estarán ahí y nuestros hijos, tarde o temprano, se incorporarán a ellas. Lo importante es enseñarles un uso racional y responsable de estas herramientas. Recordemos el viejo adagio “no hay nada más apetecido que lo prohibido”.
• ¿Qué hago si mi hijo padece una adicción al teléfono móvil?
Es recomendable no ofrecer uso ilimitado (tarifa plana), de entrada, a un niño. También es conveniente controlar el uso del teléfono inteligente o revisar la factura para ver los minutos gastados. Tener internet en el móvil no es recomendable para menores de edad que aún no saben cómo desenvolverse por la red.
No hay un tiempo preciso. Sin embargo, los padres deben tener un criterio al respecto y establecer pautas consensuadas dependiendo de cada caso. Es recomendable que entre semana el tiempo no sea superior a media hora al día y, los fines de semana, se puede ampliar a una hora, dando siempre prioridad a los deberes y trabajos.
• ¿Puede mi hijo tener acceso directo a redes sociales como Facebook o Tumblr?
Los niños menores de 10 años no deben tener acceso a la internet en solitario: pueden utilizar la computadora como herramienta de juego, ocio, estudio o fuente de información. De los 10 a los 14 años pueden acceder a la internet según el horario y las normas estipuladas bajo supervisión de los padres.
Muchos hijos “prohíben” a sus padres que los supervisen su chat o redes sociales porque, según ellos, estarían “violando su intimidad”. Este argumento carece de lógica si se tiene en cuenta que, a esas edades, los niños pueden ser víctimas altamente potenciales de fraudes, acoso o engaños en internet.
A partir de los 14 años se deben establecer normas muy claras de uso y las respectivas sanciones que se aplicarán en caso de incumplimiento. Los hijos son libres de utilizarlo, pero conociendo los riesgos y peligros de hacerlo y las limitaciones que les ponemos.
¿Cuando es necesario intervenir en el uso excesivo de las TIC?
Los factores que más nos pueden indicar la necesidad inmediata de intervención con respecto al uso excesivo de las TIC podrían ser:
- Cuando el tiempo gastado en tecnología consume completamente el que debería usar para otras actividades.
- Cuando abandona otros entretenimientos que solían ser divertidos para él, como jugar con los hermanos o sus amigos.
- Cuando se retira de momentos familiares y amistades.
- Cuando demanda el uso de las TIC mientras se come.
- Cuando gasta mucho tiempo en Internet sin ningún propósito.
- Cuando sus emociones se vuelven incontrolables al ponerle límites sobre su uso.
- Cuando presenta ansiedad y cambios bruscos de estado de ánimo al separarle de ellas.

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